domingo, 7 de abril de 2013

Semana Santa 2013



Este año nos hemos llevado una gran sorpresa y es que a nuestro gran capillita (PAPA) se le ha unido el peque de la familia que este año se ha declarado FANATICOOO de la Semana Santa para gran alegría de su padre. A mí la Semana Santa ni chicha ni limoná... pero no negaré que alguna me gusta ver y darnos el paseito con la familia. Con la llegada de los niños la cosa pensamos que se podía complicar un poco y bueno, hay que tener en cuenta muchas cosas antes de salir de casa pero es cuestión de organizarse y ser generoso por eso siempre animo a mi marido a que vaya a ver todas las procesiones que quiera.



 
 
 
Los niños se han entretenido mucho cada uno a su manera. Mateo pidiéndole caramelos a todos los nazarenos que pasaban por nuestra vera y bueno Roberto alucinaba con todo: cofradía, nazarenos, orquesta, etc..
Mención especial al lote de "cargar" niños que se ha dado Papa que siempre estaba dispuesto a llevar en brazos a cualquiera que se lo pidiera y ya nuestros hijos no son prescisamente "ligeros" de peso..que parece mas bien que llevan cemento dentro de esos cuerpecitos.


 
 
 
Ha sido una Semana Santa interesante, hemos estado refriados, hemos descubierto nuevas pasiones, hemos hecho pesas, hemos visto cofradias en Sevilla, Jerez, Alcalá de Guadaira y Dos hermanas, hemos comido pestiños y aprendido y devorar torrijas, hemos echado de menos a Mateo por unos días y nos hemos reencontrado con un niño cada vez más maduro y que nos sorprende cada día.
A día de hoy seguimos reviviendo la Semana Santa gracias a la procesión de escobas y fregonas varias por el salón (con musica incluida) que nos hace el peque de la casa, rompiendo algún que otro recogedor y derrochando magia... la magia de la niñez (que te dure mucho mi vida).
 
 
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario