lunes, 15 de abril de 2013

Tiempo para la familia

Hemos pasado un fin de semana muy relajado. Hemos tenido tiempo para estar juntos que es lo que nos gusta y también para tener nuestros ratitos a solas que son muy necesarios. Y de eso quería hoy hablar, de lo necesario que es estar con los hijos, pero también con el marido y con uno mismo. Nosotros siempre intentamos buscar un hueco para aunque sea dar un paseo los dos solos y si no podemos nos turnamos con los niños y el otro sale y hace alguna actividad que le satisfaga..y es que es muy muy necesario. No somos solo padres, esposos o profesionales de los que sea...somos personas y para que la familia camine junta y bien los primeros que se tienen que sentir bien y felices son los padres...y lo demás viene rodado.




Este fin de semana tuvimos la oportunidad de escuchar a unos catequistas que estaban dando testimonio en la plaza de un pueblo. Como ya he dicho en otra ocasión no soy religiosa, pero si espiritual, meditativa y esta persona que predicaba dijo una verdad muy grande, seas religiosa o no, y es que vivimos sin pensar por qué vivimos. Hacemos las cosas por inercia, porque todo el mundo lo hace , con la cultura de vivir para el fin de semana y mirandonos el ombligo que da gusto. Y es cierto. Yo he vivido así muchisímos años de mi vida. Creandome necesidades para mí y mi familia que realmente no nos hacen felices. Trabajando muchas horas y viviendo de una manera que no me llenaba. Lo peor de todo es que sabía que no quería vivir así, que no quería estar separada de mi hijos, que lo que quería era poder atenderlos y que fueran felices ... pero no encontraba el camino. No sabía de verdad para donde tirar, no nos atrevíamos a que dejara el trabajo... quería cambiar, sabía hacia donde quería ir pero no sabía como hacerlo.

Hasta que en mi trabajo me dejaron de pagar (por la crisis) y vi el cielo abierto..y no sé si quedarse en paro puede ser una alegría, supongo que según las circuntancias, pero para mi fue una LIBERACIÓN. Y que no se malinterprete... podíamos seguir viviendo perfectamente porque mi marido sí tenía trabajo y yo cobraba el desempleo. Y nuestra vida cambió. Y no es que todo ahora sea maravilloso pero yo me he vuelto a encontrar, estoy empezando a vivir con mi familia de la manera que más felices nos hace. De todas maneras yo quería seguir activa profesionalmente y gracias a un familiar encontré un trabajo de media jornada que me viene como anillo al dedo para compaginar vida familiar y profesional. Quiero seguir estudiando.. pero enfocar mi profesión siempre con compatibilidad con mi  familia, que para mí son lo más importante. Que dolor más grande el de una madre que se tiene que ir a trabajar y dejar a su hijo enfermo a cargo de un familiar... y esta bien atendido...pero una siente que su sitio es ese... cuidar y cuidar y cuidar a su hijo...

Veo constantemente padres perdidos, niños que no saben ya de que manera llamar la atención para que sus padres estén con ellos... vemos a los hijos como una carga y no vamos a negar que a veces son muy pesados o trastos pero si los vemos como una carga ellos se van a sentir como una carga...y una carga nunca va a poder ser feliz... amemos a nuestros hijos, comprendamosles, ni siquiera tenemos que estar tan encima de ellos y darle tanta importancia a todo lo que hagan o digan pues niños son, no queramos ser tan perfectos y que nuestra familia sea perfecta ... nada es perfecto..y ahí, en la imperfección más absoluta...se encuentra la verdadera belleza y la libertad.

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