viernes, 11 de mayo de 2018

Altamentes sensibles en nuestros días

Ser altamente sensible es muy hermoso... es muy difícil.... es una bendición y es un camino tortuoso...

Es cansado y tienes que estar también muy pendiente de ti. De cuando tu cuerpo, tu mente, tu alma te hablan porque muchas veces escuchamos muchísimo a los demás y cero a nosotros mismos.

Como decía es un camino hermoso y tortuoso... a veces lo veo como un hermoso camino rodeado de las más hermosas flores pero bajo un sol de justicia que nos fatiga...

He encontrado este artículo de El Mundo...  y con el mundo lo comparto a quien pueda interesar.




EJERCITO DE LOS SENSIBLES
"Son el 20% de la Humanidad y "algunas de las mejores personas de cada sociedad" porque "tienen madera de líderes, reflexionan antes de hablar, perciben las sutilezas y son capaces de llorar"
"Como si estuviera lleno de vacío, el ejército de lo sensible lo recoge todo: lo bueno, lo malo, lo nimio, lo grave, lo que emana el panadero, el conductor del autobús, el vecino del cuarto y, cómo no, también lo que se desprende del entorno más cercano y de los escenarios en que las personas juegan: el ruido de la calle o el de ciertos lugares, los olores, las imágenes y lo que acontece en un nivel de percepción más profundo que aquel al que accede cualquiera . Si la sensibilidad -no confundir con vulnerabilidad- sirve para seguir siendo seres humanos, ¿para qué sirve y cómo se manifiesta la vivencia de quienes pasean el mundo en carne viva?
Lloran a menudo, a veces sin razón aparente -para quien no mira profundo-, empatizan rápido con las personas de su alrededor, saben escuchar, desean ayudar casi constantemente, tienen un marcado sentido de la justicia y una tendencia natural a la observación, a reflexionar antes de hablar, a percibir hasta la información más sutil y relacionar, a gran velocidad, unos datos con otros hasta formarse una imagen global. No es que quieran hacerlo, es que les brota de manera innata. Seguro que se ha encontrado con uno de ellos, o ha llegado a amarlo o se ha visto sobrepasado por su hipermotivación.
"¿Te estreso? Lo único que quiero es un poco de paciencia. ¿Te desgasto? Me frustra tu apatía. Sólo quiero un poco de paz, una tierra común, comodidad; lo que quiero es justicia". Así cantaba, en 1995, Alanis Morrissette All I really want y, sin saberlo, describía algunas de las características que albergan quienes se reconocen como personas altamente sensibles. No es una enfermedad, tampoco un trastorno ni un síndrome; ni siquiera es una condición. Tener una sensibilidad extrema es un rasgo de la personalidad que posee un 20% de la Humanidad y más de otras 100 especies, según los estudios que inició la psicóloga norteamericana Elaine Aron en la década de los 90 y que, en la actualidad, se siguen desarrollando en distintos lugares del mundo tanto en Asia, como en Europa Estados Unidos.
Por ejemplo, en una investigación de 2014, El cerebro altamente sensible, proceso sensorial y respuesta a las emociones de los demás se destaca que "se han identificado marcadores genéticos asociados a la sensibilidad en el proceso sensorial", y también "patrones de actividad cerebral, reacciones psicológicas y comportamientos". "La sensibilidad en el procesamiento sensorial es una estrategia evolutiva. Como son más receptivos a los entornos, estos organismos más sensibles tienen mayores oportunidades y mayores amenazas y, por tanto, pueden estar más preparados para situaciones emergentes, siempre que los beneficios de una mayor sensibilidad superen los costos". Hoy, Aron y Morrissete cantan juntas su sensibilidad en el documental Sensibles, la historia no contada, junto a otras personas altamente sensibles (PAS), como ellas.
En España, este ejército de personas sensibles también marcha. Más de 1.000 personas han participado de los encuentros que organiza, desde 2015, la Asociación Madrid PAS a través de la plataforma online MeetUp. Al primero, acudieron 40 personas y, con cuatro de sus primeros miembros, se reunió EL MUNDO cuando comenzaba junio para conocer cómo se vive siendo extremadamente sensible. Ellos son InmaGemaAntonio Luis.
"Pensé que vendrían 10... Aquello me superó, no sabía dónde meterlos, necesitábamos un lugar donde entráramos todos pero también un lugar sin mucho ruido", explica Antonio, el hombre con barba y ojos azules de la foto y presidente de la asociación. (Atención a las palabras que usa para expresarse porque no son fruto del azar). Los PAS pueden fácilmente sentirse "sobreestimulados ya que lo perciben todo y, de manera natural, se sienten colapsados cuando el entorno es demasiado intenso, complicado, caótico o dura demasiado tiempo". Las comillas pertenecen a la propia Aron que, en entrevista con este diario, sostiene que "las personas con alta sensibilidad tienen madera de líderes, por la forma en que se comportan y por cómo se expresan, porque no hablan hasta que han reflexionado profundamente sobre lo que quieren decir y porque, además, son capaces de llorar".
"Ojalá más gente en el mundo actuara así, reflexionando antes de hablar... Además, vivimos en sociedades en las que no todos pueden llorar, por eso me gusta hablar de inteligencia sensible y decir que las personas con alta sensibilidad pueden mejorar las sociedades e incluso afirmar que las personas altamente sensibles son algunos de sus mejores miembros: estoy segura de que ayudan e influyen en sus entornos, cuidan y protegen...", prosigue Aron. Todo esto, hacia fuera pero, ¿cómo se vive hacia dentro?
Inma, pianista, habla así: "Siempre había sentido eso, que era una persona muy sensible, así me lo habían dicho siempre, un poco rara, en el sentido de... soñadora, y fuera de lo que se considera políticamente correcto, con tendencia a llorar enseguida pero también a disfrutar mucho de las cosas, de sacar mucha emoción y todo... de aquí", afirma señalando su propio pecho, esto es, su fuero interno.
Esta mujer, también profesora de música, halló en los encuentros PAS un lugar de paz que, por ejemplo, no hallaba en su entorno laboral. "No podía comprender que, en un ambiente artístico, donde se supone que tiene que florecer el sentimiento, la emoción y la solidaridad entre nosotros, ayudarnos a ser mejores personas incluso mientras enseñamos, me encontrara con un exceso de competitividad, con tendencia a pisar al de al lado para prosperar...", rememora.
También reconoce que "le afecta el dolor del otro" y que eso le ha "impulsado siempre a ayudar incluso cuando no era requerida" - "un marrón", califica-. "En el trabajo me han llegado a decir, cuando he querido solucionar algo, si lo que quiero es la paz en el mundo, que soy una idealista... Veo sufrimiento y quiero ir ahí. Pero lo más duro es cuando alguien cercano no se deja ayudar pero coge de ti, y tira de ti... Llegas a un punto en el que tienes que ayudarte a ti", zanja.
Y así lo resuelve la doctora Aron: "A las personas altamente sensibles, les digo: tienes que entender que la alta sensibilidad existe, que es un rasgo y tú lo tienes. Para entenderlo, debes repensar tu vida, especialmente tu infancia, desde esta perspectiva y, si es necesario, sanar lo negativo". Pero, ¿cómo saber si uno es altamente sensible? La realidad es que, en cuanto leen sobre el asunto, los PAS se reconocen en lo leído. Pero, por si no fuera suficiente, la misma Aron elaboró un test de 22 preguntas -publicado en 1996 en su libro El don de la sensibilidad- que sirve para saber si uno es sensible, altamente sensible o, directamente, una piedra.
En España, recogió el testigo la holandesa afincada en Mallorca desde los 90 Karina Zegers de Beijl, autora del volumen Personas altamente sensibles (editorial Esfera de los libros), publicado en 2016 y donde se puede leer cómo, por su trabajo, -coaching para personas altamente sensibles- Zegers de Beijl elabora un test "que cubriera los tonos grises". "Además de servir para determinar si eres PAS o no, es una herramienta para trabajar los lados negativos de la sensibilidad extremada", amplía. Karina es, además, la presidenta de la Asociación de Personas con Alta Sensibilidad de España y remarca un dato que mucho aclara: "Percibimos un 10% más de información que los demás y nuestra tendencia natural, desgraciadamente, es la de complacer a los demás, de alguna manera te regalas...", reconoce.
Para Gema, la mujer de pelo corto y camiseta florida, el mal puede hallarse en una discoteca. "Si vas a una, y te molestan la luz y el sonido, y no escuchas al de al lado, ¿qué sentido tiene estar aquí?, me preguntaba. Pero hubo momentos en los que también pensé si tenía fobia social. Luego te vas dando cuenta de que lo que tú necesitas es que tus relaciones tengan significado, que no sean interacciones sino conocerse a un nivel empático. Con las reuniones PAS me siento bien cuando vuelvo a casa, y no como si me hubieran dado una paliza".
Gema estudia Psicología y planea escribir sobre su propio rasgo extra sensible. Entre otras razones, porque es consciente de que su estudio está aún "en sus principios" -hace tres décadas que Aron comenzó a trabajarlo- y "falta investigación". "Tiendo a la introversión, como respuesta a la sobreestimulación", desvela Gema cuando ya ha percibido que, el lugar en el que este periódico le cita, puede expresarse libremente y sentirse tranquila. Y su mención a la introversión no es en absoluto baladí puesto que, debido a su necesidad de aislamiento -una vez han superado el cupo de información sensorial que pueden recibir- y su tendencia a la reflexión, las personas altamente sensibles se han confundido históricamente en la literatura psicológica con personas tímidas o muy introvertidas.
La realidad es que, de ese 20% de la humanidad que conforma el ejército sensible, un 70% es introvertido y un 30% todo lo contrario: extravertido, según los estudios realizados tanto por Elaine Aron como por su marido, Arthur Aron. "Hay que enfatizar en la diferencia entre introversión y alta sensibilidad porque no son lo mismo", matiza Aron a este diario, "y hay que recordar que hay igual número de mujeres altamente sensibles que de hombres. aunque haya muchos de ellos que no quieran encararlo", precisa.
Hombre es Antonio, el presidente de Madrid PAS, y también Luis, uno de los primeros integrantes de la asociación. Antonio destaca la importancia de que una persona altamente sensible "aprenda cuáles son sus límites". "Hay que poner esos frenos, saber hasta donde llega uno, porque eso es salud para ti y para los demás. Hay que darse cuenta de que no se puede fluir ni con todo ni con todo el mundo... Hay que verbalizar lo que nos molesta, tener pactos con uno mismo y con los otros porque los PAS necesitamos relaciones significativas".
Ahonda en las necesidades de los PAS el psicólogo Antonio Cano, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) y para quien los estudios de los Aron y de quienes perpetúan su estela son más que "serios": "Ser una persona altamente sensible no tiene por qué ser una vulnerabilidad, tienen una percepción de mayor calidad y, en principio, cuánto más percibas mejor, pero han de saber cómo son porque no saberlo puede ser un factor de riesgo. Un ejemplo: por un exceso de empatía, pueden tener en mayor consideración las necesidades de los otros que las propias".
La propia Aron ve necesario destacar que "habitualmente las personas con alta sensibilidad piensan que son bichos raros, que tienen un problema mental..." pero la psicóloga desmiente: "Un 20% de la población tiene rasgos de alta sensibilidad, y eso no es un problema, pero al otro 80% le cuesta comprenderlo porque no lo ven normal. Para entender la alta sensibilidad hay que entender esto porque lo importante es que las personas sean comprendidas".
Así que hablemos de Luis, el hombre con gafas y rostro sosegado, el primero en ayudar a periodista y fotógrafo a colocar las sillas para que todos estuviéramos cómodos. Con su hablar pausado, entre silencio y silencio, da algunas de las claves de este ejército: "Llevo mal la agresividad y la injusticia, llevo mal el porque sí, el porque lo digo yo. Necesito resguardarme, hacerme un escudo. Una vez sé que algo me daña, en la medida de lo posible, me quito de en medio. Si algo no me aporta nada bueno excepto dejarme dos días hecho polvo, esto significa que debo alejarme de ese entorno o de esa persona. Llevo mal la imposición, el abuso del fuerte al débil, o del jefe sobre el empleado, todo eso me saca de quicio...".

sábado, 25 de junio de 2016

Mi sensibilidad y el estrés

Como persona altamente sensible me estreso con facilidad y lo más curioso es que no me he dado cuenta hasta hace un par de semanas, cuando mis niveles de estrés llegaron a ser un problema y tuve que parar y bajarme del mundo... si..eso que algunos que me conocéis un poco sabéis que me gusta tanto... esta vez no fue por gusto.. fue por pura necesidad física y psíquica.



He bajado el ritmo y me he apuntado al movimiento slow... yo ya era afín a esta corriente y esta forma de ver la vida pero ahora es una necesidad vital para mi... simplemente o bajo el ritmo o el ritmo me baja a mi..

Sigo un blog sobre personas altamente sensible que se llama "El don de la sensibilidad". A continuación os copio un articulo donde trata el tema de los PAS y el estrés. Muy interesante para entendernos mejor.

"Para muchos las vacaciones han acabado. Si todo ha ido bien, has podido descansar, has conseguido cargar las pilas y has sabido deshacerte de esa carga pesada del estrés acumulado durante el año laboral. Si todo ha ido bien, decía, y ojalá que sea así ya que, para bastantes PAS, irse de vacaciones a un lugar desconocido, pasando por aeropuertos con miles de personas o conduciendo por carreteras con mucho tráfico, también puede suponer tensión y nervios...
Como seguramente ya sabes, una de las muchas características de la persona altamente sensible o sensitiva es su desarrollado sistema neurosensorial, implicando que sus sentidos captan miles de veces más información de todo tipo que los sentidos de una persona con una sensibilidad normal o media. Esto implica que la PAS, desde el momento en que se despierta por la mañana hasta el momento en que el sueño termina con sus horas de vigilia, está siendo bombardeado con datos -con estímulos- que, en su gran mayoría, ni siquiera le interesan y que no buscaría conscientemente, pero que le llegan sí o sí. Esto cansa. Cansa tener que recibir y digerir información; cuanta más información recibes, antes te cansas, PAS y no-PAS igual. Y si la PAS recibe y digiere mucha más información, es fácil de entender que se cansa mucho antes. Tal cual.

En el día a día y yendo a más
Cada uno tenemos de nosotros nuestra carga fija de estímulos diarios: el despertador que toca, prepararse para ir al trabajo y siempre con el tiempo limitado, preparar a los niños para que vayan al cole, controlar si llevan la mochila completa, el bocata, el coche (ups, hay que echar gasolina), atasco, la cita laboral (¿Lo he preparado lo suficiente?), el móvil que suena cuando estás conduciendo, algún susto puntual... etcétera, etcétera. Esto, las cositas normales de cada día, para la mayoría de las PAS ya es más que suficiente como para ir moderadamente estresada. Ahora, añade algún extra como, por ejemplo, una cena a la que tienes que ir otener invitados en casa y tener que organizar y prepararlo todo tú, o que te llega una noticia que te emociona mucho, o que tienes que desplazarte en avión/tren/bus por el trabajo, tienes que dar una conferencia, te toca entregar algún encargo... Ya me entiendes, el estrés va in crescendo.
Y añado un poquito más: un familiar enfermo (en el hospital), unamudanza, un trabajo nuevo, un embarazo. Y todo, todo lo que acabo de describir, se va amontonando. Y ni siquiera hemos hablado de temas comodivorcio/separación, tener que cuidar de un familiar mayor y enfermo, enfermar, entrar en el paro.
Todo esto es más que suficiente para que una no-PAS se estrese, o sea, imagínate como es para una persona que ya se puede estresar de sobremanera por tener que estar esperando su turno en el supermercado concurrido, con su iluminación excesiva y alguna música "calmante" de fondo...

La adrenalina
Un poco de estrés no es grave; nos activa, nos permite aprender y hacer cosas nuevas, salir de la zona de confort y crecer como persona e, incluso, nos puede aportar esa sensación agradable de haber sido productivo o útil. El problema, sin embargo, tiene que ver con la sobrecarga del estrés por los acontecimientos "extra" para los cuales no estamos preparados, por ejemplo por falta de tiempo disponible o falta de tranquilidad anímica, ambos tan necesarios para poder acoger y asimilar el exceso de estímulos que los extras conllevan. Diciéndolo de una manera simple: aparte de la adrenalina que se dispara con el estrés de fondo, el estrés del día a día y que normalmente somos capaces de "digerir" durante los momentos del descanso, por culpa de los "extras" nuestro sistema empieza a producir cortisol cuya función es la de mantener los niveles de adrenalina altos para que podamos seguir afrontando todo lo que vamos encontrando por el camino. Y es entonces cuando empezamos a tener cada vez más dificultad para desconectar y desestresar. Recuerda que la PAS, la persona altamente sensible, se vuelve hipersensible cuando su organismo llega al punto en que el estrés ha superado la capacidad regenerativa del organismo. Es importante conocer los señales de tu cuerpo que te avisan que necesitas parar, que necesitas borrar actividades de tu agenda, que necesitas decir que no y que conviene delegar o buscar ayuda.

Los señales que alertan
Elaine Aron, en su libro "Psychotherapy and the Highly Sensitive Person" (psicoterapia y la persona altamente sensible) nos habla de las cuatro características esenciales de la sensibilidad: procesar toda la información de manera profunda, facilidad para la sobre-estimulaciónintensidad emocional sensibilidad sensorial. Si hablamos del estrés hablamos de lasobre-estimulación. Las PAS se sobre-estimulan con facilidad porsaturación. Nos saturamos antes porque recibimos cantidades ingentes de información, de estímulos. Por cada cosa que nos pasa, por cada cosa que vivimos, recibimos miles de veces más información que las personas con mediana sensibilidad. Y el cuerpo se resiste. No somos todos iguales, pero normalmente las primeras señales de sobresaturación suelen ser: 
  • dolor de cabeza
  • tensión muscular
  • irritabilidad
  • manos/pies fríos
  • comerse las uñas
  • fumar/beber más de la cuenta
  • comer demás/dejar de comer
  • ataques de llanto
  • falta de ganas/cansancio
  • dolor de barriga
  • presión en el pecho
  • ataques de rabia
  • alta tensión
  • herpes labial
Haz caso a las señales, sobre todo cuando se repiten, y para. Ya sé que "el mundo" es exigente, pero algo, algo conviene hacer para evitar males peores. El estrés crónico no es broma: enferma.

¿Qué puedes hacer?
Evidentemente, lo primero es reconocer que estás estresado. Existen técnicas para desestresar, empezando con ejercicios de respiración y diferentes maneras de practicar la meditación, incluso hacer ejercicio como senderismo (¡Estar en la naturaleza!), correr, tai chi, yoga... Para las PAS es igual de importante y efectiva cualquier actividad artística como dibujar, pintar, escribir (y leer), tocar y escuchar música, etcétera. Hoy día hay mucha información disponible en Internet y te aconsejo iniciar una pequeña búsqueda si no se te ocurre nada que te pueda servir.

Conclusión
Recuerda que no eres débil. El hecho que te estreses antes que una persona con una sensibilidad media no quiere decir que seas menos persona, quejica, llorón o bicho raro. Solamente significa que tu sistema neurosensorial capta más información y que por eso te saturas antes. Saturación significa sobre-estimulación, y sobre-estimulación significa estrés.
Intentar hacer más de lo que sanamente puedas (a lo mejor insistes y aguantas porque los demás son capaces y no quieres ser menos) es una mala idea ya que desequilibra (te hace hipersensible) y enferma.
No cargar tu agenda, reconocer las señales de tu cuerpo y parar para desestresar no solamente es una buena idea, sino que, para la PAS que eres, es necesario. "

miércoles, 16 de marzo de 2016

Respira... Sigue respirando...



Cuando eres una persona altamente sensible debes comprenderte y conocerte... mejor primero conocerte y después comprenderte.. comprender tú manera de sentir la vida, y aceptar que eres así, es tu manera de respirar el aire, única, y solamente tuya, la que debes amar y respetar.

Llevo como unos tres años en los que mi sensibilidad va en aumento. Esto se refleja sobretodo en mi búsqueda espiritual, pero también en aspectos más del día a día, más terrenales y mundanos. El grado de aceptación de la violencia en mi caso raya el valor negativo. No soporto ningún tipo de violencia y ello me está produciendo algún que otro contratiempo e incompresión en mi entorno porque la violencia se tolera hoy en día y forma parte de nuestra vida diaria ya sea de una manera u otra. Lo respeto, cada cual que vea lo que le apetezca, pero yo no puedo. Normalmente me pasa con cosas que echan por la tele o bien películas del cine. Más con la televisión porque en el cine cuido mucho mi elección. Es normal que salgan asesinatos, peleas, violaciones, etc.. mi sensibilidad no me lo permite. No es que juzgue que se transmitan ( ese es otro tema), es que me pongo en la piel del atacado, sintiendo su dolor, y también del atacante, sintiendo su odio.

Toda esta reflexión nace de los sentimientos causados por ver la película "El Renacido". Una queridísima amiga mía online me la recomendó con matices. Esta película me llamaba la atención pero en el trailer vi muchas escenas violentas. No sabía si la película en general lo sería o utilizaron ( como suele hacerse) las escenas más violentas para atraer al público. Me la recomendaron porque mi santuario es la naturaleza y en esta película los paisajes te sobrecogen el alma. Así que desde aquí mi agradecimiento a la persona que me la recomendó porque realmente me encantaron. Pero qué pasó. En la sacralidad de los bosques se relataba la agonía de un ser humano. No sólo eran las escenas violentas ( totalmente justificadas para la historia que se narra), era el sufrimiento en estado puro por sobrevivir. Respira...sigue respirando... y yo seguía su consejo... Su agonía se convirtió en mi agonía... su ganas de sobrevivir me partían el alma... esa fuerza interior me tocó profundo...
Respira... sigue respirando... ¿ qué otra cosa podía hacer?...

Observé fascinada como se reflejaba en la pantalla la locura humana, como en medio de bellisimos paisajes se desarrollaban acciones propias de la codicia y la sin razón. La ambición y la falta de humanidad se daban la mano, recuerdo que no dejaba de preguntarme, ¿ cómo podemos hacernos esto los unos a los otros?... ¿hasta dónde somos capaces de llegar?... ¿ por qué no somos capaces de ver?...

Respira... sigue respirando... ¿qué otra cosa podía hacer?..







jueves, 28 de enero de 2016

MitasmumXstich *Angel de la Guarda*

Cuando bordo ¡florezco!, ir añadiendo poco a poco hilos sobre tela, puntada a puntada, creando bellezas que están escondidas y desean salir a la luz a través de mi aguja...

 Cuando bordo.. desaparezco.. y me convierto en hilo, aguja, tijeras, tela y patrón...

Muestras de bordado realizado en el año 2007/2008 con vistas al nacimiento de mi primer hijo... parece que este angelito cumplió su misión guardándote hasta el día de hoy.

*Ángel de la Guarda*










lunes, 25 de enero de 2016

Solitarias...

¿Por qué somos las personas cómo somos? ¿Qué lleva a unos a querer y necesitar cómo el aire que respiran la soledad y otros sólo salen despavoridos ante tal perspectiva?

Yo simplemente amo la soledad. No concibo mi vida sin ella. ¿Podrías dejar de respirar? Yo no podría dejar de disfrutar de mi inmensidad interior sin desequilibrarme por dentro. Siempre, desde siempre, recuerdo tener esta necesidad. Es cierto que con los años si disfruto más de las personas, pero la soledad...oh... ¡qué bella y llena de vida está!.

Divagando por la red encontré un estudio, llamado "Los solitarios tienen un cerebro especial",  donde se recoge el por qué de las personas solitarias. En resumen, ya que no soy psicóloga y mis conocimientos son limitados, viene a decir que a las personas solitarias no se nos activa una zona del cerebro relacionada con las recompensas. Las personas, al relacionarse, el área relacionada con las recompensas se activa, es decir, que al relacionarse con otro obtiene algo, a los solitarios esto no nos ocurre y al relacionarnos con otras personas no se nos activa esta zona en concreto. Supongo que cuando disfrutamos de nuestra soledad si que se nos deben activar ( ¡y con fuegos artificiales!) esta zona de recompensa.

Me ha resultado muy curioso este estudio, porque ahora entiendo muchas cosas de mi comportamiento. De nunca, he tenido la necesidad de contarle a los demás mis problemas. Cuando era más joven y alguna vez le contaba algo que me preocupaba a alguna amiga o familiar muy pocas veces obtenía una respuesta que a mi me reconfortara realmente. Siempre he preferido buscar mi propio camino porque mejor que yo no me conoce nadie.

Ser así debe ser muy difícil para las personas que me rodean, y supongo repercutirá en aumentar mi soledad... como una rueda que gira y gira...

Muchas veces leo que la soledad no es aconsejable, que las personas que somos solitarias tenemos más riesgos de morir, más posibilidades de sufrir una depresión y otras tantas de calamidades más...
Que debemos esforzarnos en ser quién no somos relacionándonos con los demás y realizando actividades que no nos llenan... y todo sea que no te salgas del camino marcado. Te hacen pensar que algo va mal contigo y yo, sinceramente, cada vez me parecen más absurdas estas presiones sociales.

Debemos  partir de que no todas las soledades son iguales, las hay hermosas y liberadoras, donde tu alma puede florecer hasta el infinito.. y no nos sintamos culpables por disfrutarla... al contrario.. siéntete orgulloso de poder conectar con tanta profundidad con tu alma. A veces me ha comentado, con sentimiento de culpa, personas que disfrutan estando solas,,, como si fuera malo, incorrecto, anormal... para mi lo anormal es no escucharte y no vivirte desde dentro...

¡Siéntete libre y orgullo de quien eres!









viernes, 1 de enero de 2016

De nuevo...

Me has pedido que vuelva a escribir en este rincón creado desde el alma... dices que te produce ternura leerme...
Te contaré un secreto, la verdad es que me da reparo abrir mi alma en este espacio público y compartirlo con personas que no conozco... por otro lado, siento un inmenso deseo de compartir cosas bellas con el resto ... hay tanta tanta belleza en el mundo, es tan hermoso este planeta en el que vivimos que me quedo pequeñita ante tal inmensidad. Me gustaría escribir cada día, pero las horas se me van. Hay tantas cosas que hacer cada día, tantas obligaciones que atender, que se me va la vida y yo sin enterarme.

Ha sido un buen año, ¿verdad?... muy tranquilo y sosegado. No ha habido grandes sobresaltos, solo nos hemos ido asentando poquito a poco en nuestra nueva vida, acostumbrándonos a las nuevas paredes de nuestra pequeña casa, adaptándonos a sus reducidas dimensiones donde sí que tiene cabida de sobra todo nuestro amor.

Que curiosa es la vida... la verdad es que tiene personalidad propia. Tú, nosotros, nos rompemos la cabeza haciendo planes, organizando y planificando, buscando siempre la mejor y más efectiva manera de hacer..y luego.. luego llega ella, fresca, desenfadada, llena de ilusión y te lleva, sin preguntarte si estás de acuerdo, por su camino ya trazado. Muchas veces te quedas descolocado... pero con el tiempo...a veces pronto, a veces más tarde, sólo puedes rendirte ante ella, y reconocer que su camino es el mejor que pudiste tomar... yo personalmente sólo aspiro a rendirme a ella.

Este pensamiento me invade una y otra vez... ¡¡ME RINDO VIDA!! quiero rendirme... me cuesta mucho pero cada día lo intento... ¡¡ME RINDO VIDA!!

Feliz año 2016... que se nos llene el alma de más amor si cabe... te amo.





sábado, 17 de octubre de 2015

La realidad mágica y la revolución espiritual (Dyer Wayne)


Os comparto un pequeño extracto del  último capitulo del libro de Dyer Wayne " Tus zonas mágicas" porque está lleno de esperanza... porque confirma ( hace ya algunos años) lo que vengo sintiendo... una evolución espiritual del ser humano...


La realidad mágica y la revolución espiritual

"Nunca pongas en duda que un pequeño grupo de ciudadanos preocupados y comprometidos pueden cambiar el mundo; de hecho, es lo único que lo ha cambiado. "

MARGARET MEAD


Del mismo modo que el estado de tu vida es un reflejo de tu estado mental, el estado del mundo es un reflejo de nuestro estado mental colectivo. Todo cuanto ves en el mundo físico tiene equivalente en las mentes de cada uno de nosotros. Actuamos según lo que pensamos, tanto personalmente en tanto que individuos como colectívamente en tanto que comunidad. Comprendiendo esto vemos que somos capaces de crear un mundo de realidad mágica del mismo modo que te he animado a crear realidad mágica en tu vida individual. 
El universo en que vivimos funciona exactamente igual que el universo que hay en nuestro interior. Es una perfecta interconexión de infinitos sistemas que trabajan armónicamente creando un todo. Dentro de ti hay billones de partículas subatómicas que forman átomos, moléculas y células, huesos y arterias, y así sucesivamente hasta el sistema físico que eres tú. Todo cuanto constituye el "tú" visible que está leyendo estas palabras tiene un invisible que también eres tú. Las moléculas de tu cuerpo físico poseen un componente invisible que permite su manifestación en el físico que está ahora ahí sentado leyendo estas palabras. Las palabras están sobre el papel, pero los pensamientos que las procesan se ubican en otro ámbito. No puedes separar ninguna parte de ti del conjunto ni puedes separar el tú del todo que constituye tu mundo físico. La interdependencia entre mente y cuerpo rige el orden cósmico. Y lo mismo ocurre con tu relación con el mundo físico en el que te encuentras. 
Tú puedes ser un mensajero que reparta milagros al mundo. No precisas nada más para crear este milagro universal. Eres ya cuanto necesitas para crear un mundo de realidad mágica. Debes tener presente que el mundo, tal como tú lo ves a través de tus sentidos, existe sólo  porque tú lo procesas y le das existencia. Por ejemplo, cuando por la noche te duermes abandonas por completo este mundo físico y creas otro mundo con tus pensamientos. El mundo de tus sueños pasa a ser tu realidad durante todo el tiempo en que estás durmiendo. Para ti no hay nada más que eso, nada más. Tú creas el reparto de personajes que van a desempeñar sus papeles en tus sueños. Creas la realidad física que necesitas para tus sueños, incluso una realidad en la que puedes volar, respirar debajo del agua o desafiar al paso de los años. Creas un mundo al sonar en una dimensión de pensamiento puro sin forma que es exactamente igual de real que tu mundo de vigilia cuando no estás soñando. 

Así, pues, a fin de crear un mundo de realidad mágica es preciso que sepas en tu interior que ese trabajo te corresponde a ti. No debes ni debes ceder la responsabilidad del esfuerzo a otra persona. No puedes abandonar angustiado porque otros se niegan a ver la luz. Sepas que eres capaz de irradiar al exterior todos los mensajes contenidos en este libro y crear el tipo de mundo mágico y real que imaginamos. 

Si alguno de los personajes del reparto se negara a seguir tu visión dale tu amor y pregúntate luego qué puedes hacer para que su presencia participe de la perfección que imaginas. Por grande que sea la tentación, debes dejar fuera de tu conciencia el juzgar y culpar. Uno del os grandes desafios será el de no caer en la tentación de querer demostrar que tú tienes la razón y ellos están equivocados. Sentándote a juzgar las cosas que percibes como equivocadas o imperfectas equivaldría a ser uno más de los que participan en el juicio, el mal o la imperfección.  Las supuestas desigualdades del mundo forman en realidad parte de la perfección del universo, al igual que tu deseo de ponerles fin. Aquellos cuyo propósito no está de acuerdo con el tuyo no están equivocados; tienen su propia misión y para encontrar su camino y su propósito quizá tengan que dar muchos rodeos y realizar actos que puedan parecer destructivos. Lee estas palabras de Yogananda, en The Essence os Self Realization, en relación con ese propósito universal que yo presento aquí:

"Podemos, pues, resumir así el infinito fundamental de la vida:  en tanto que deseo de existencia continuada y consciente en un estado de gozo perpetuo... esto hace que todos los seres revelen su naturaleza divina... las complejidades surgen porque se olvida el gozo anímico y porque las personas lo sustituyen por los fugaces placeres de los sentidos. Sin embargo, todas las cosas proceden de la Dicha o Dios. En uno u otro momento, todas las cosas deberán evolucionar y regresar a ese estado de Dicha."

Cuando comprendas estas palabras y seas capaz de vivírlas por ti mismo llegarás a saber que, en definitiva, lo que todo el mundo busca es esa dicha eterna. Las complejidades surgidas a escala personal o mundial derivan todas de la búsqueda del placer fugaz de los sentidos. Ahí podemos ver que el mundo, como lo conocemos en nuestro interior y según percibimos a los demás en nuestro interior, puede en realidad alcanzar el estado de dicha. De hecho, si retrocedes hasta el fondo de tu mente y observas atentamente desde esa perspectiva distante e invisible verás que se está produciendo en este mismo instante una revolución de dimensiones espirituales."

Si quieres seguir leyendo te animo a que lo hagas...es un libro maravilloso... y muy fácil conseguir por internet.